Rodrigo diaz

IV duque de Pastrana y VIII duque consorte del Infantado al contraer matrimonio en 1630 con Catalina de Mendoza, uniéndose así los linajes Silva y Mendoza creándose una de las casas nobiliarias más importantes de la Monarquía Hispánica. Gracias a esta unión, el duque donaría en 1667 a la iglesia-colegiata la magnífica colección de tapices gótico-flamencos de Alfonso V de Portugal, perteneciente a la casa ducal del Infantado. Fue el último duque de Pastrana enterrado en la cripta de la colegiata, pues sus descendiente se enterrarían siguiendo las disposiciones de la rama Infantado.