Pastrana viaja en el tiempo, en busca de su Renacimiento desde la historia, durante el Festival Ducal

Viernes, 19 de Enero de 2018 15:25 Noticias - Genéricas
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0X0A3132WEBFitur. Madrid. 19 de enero de 2018. Pastrana, villa repleta de sensaciones; su arte distribuido por los museos; la colegiata con sus tapices flamencos; su cultura que  impregna   sus calles  con  sus literatos y pintores, de antes y de ahora; sus tradiciones  profanas y religiosas respetadas y mantenidas a lo largo de los siglos; Pastrana,  donde pasear por sus  callejuelas y plazas es revivir  y respirar emociones de otras épocas;  Villa Ducal, donde la gastronomía invita a sentarse alrededor de una mesa y degustar cualquiera de los manjares típicos en los mesones y tabernas  de siempre; donde poder llegar al descanso después del ajetreado viaje en cualquiera de las nobles posadas que se distribuyen por el caserío; donde el visitante puede elegir entre endulzarse la vida con la pura miel Alcarreña o con el sentir y proceder de sus gentes, o con ambas... Por todo ello, Pastrana ha elegido promocionarse desde la cultura, poniendo en valor lo mejor que tiene, lo que no se puede desnaturalizar, ni buscar en ningún otro lugar: su patrimonio y legado históricos, y los pastraneros.

Así, el Festival detiene el tiempo de mayor esplendor en Pastrana: el Siglo de Oro español. Después de dieciséis ediciones, el evento, declarado Fiesta de Interés Turístico Provincial, que buscará también serlo de Interés Regional, se ha consolidado con una serie de actividades culturales: teatro, títeres, conciertos de órgano, mercado renacentista, conferencias o jornadas gastronómicas, siendo la recreación histórica y el desfile de trajes renacentistas y barrocos las principales y diferenciadoras. El evento es singular, único e irrepetible. Cada verano desfilan por Pastrana los personajes de Felipe II, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, Juan de Escobedo, los Duques de Alba, Antonio Pérez y, por supuesto, los príncipes de Éboli y duques de Pastrana, Ruy Gómez de Silva y Ana de Mendoza. Asimismo, el desfile de trajes muestra un cortejo del Renacimiento en el que reyes, príncipes, nobles, clérigos, soldados, músicos y plebeyos recorren las calles de Pastrana con magníficos atuendos de época, confeccionados por la Asociación de Damas y Caballeros.

Desde el comienzo del año, Pastrana se prepara para viajar en el tiempo llegado el momento, a mediados de julio. Sus calles y patrimonio siempre tan limpias y cuidado, respectivamente, se convierten de esta manera en el mejor escenario posible para que la localidad alcarreña retorne a la época de esplendor que vivió cuando el amor imperecedero que sintieron  la princesa de Eboli, Doña Ana de Mendoza y de la Cerca, y su marido, Don Ruy Gómez de Silva, el I Duque de Pastrana, transformó una aldea medieval en una próspera e industriosa Villa Ducal. El evento nace del respeto de los vecinos Pastrana por su historia y sus costumbres. Son ellos mismos, los pastraneros, quienes lo representan donde sucediera realmente, con arte y precisión histórica, en la que es una bella metáfora de cómo la localidad quiere convertir su patrimonio material e inmaterial en el motor del desarrollo rural en el siglo XXI.

Cada edición se dedica a un personaje o evento diferente. Ese argumento temático elegido, envuelve todas las representaciones. Y si los últimos recrearon la llegada fundacional de Santa Teresa a Pastrana (2015), el V Centenario del Nacimiento de Ruy Gómez de Silva (2016),  y el aniversario de la llegada de los tapices a la Colegiata, que cumplía 350 años en 2017, la edición de 2018 será de nuevo extraordinariamente original.  El reloj de Pastrana ya se ha puesto en marcha para preparar esta nueva edición. Las asociaciones  y grupos formaran uno solo con el mismo fin,  “mostrar  nuestra historia al mundo”, explica su director, que lo es por aclamación popular, Javier Gumiel.

Banda de Música, Coral 'La Paz', Grupo de Teatro Moratín, Grupo de Títeres y Romanceros, Grupo de Teatralizadas y Asociación de Damas y Caballeros junto con el taller de esta Asociación,  donde se elaboran todos los trajes que se vestirán  en el Festival, se unen para darle continuidad a esta ilusión compartida de los pastraneros. La Villa Ducal viajará en el tiempo hacia el esplendor que le dieron los príncipes de Eboli, de la mano del XVII  Festival Ducal, que en 2018 tendrá lugar los días 12, 13, 14, y 15 del mes de julio.
 
Tanto la princesa como el príncipe saldrán de su Palacio para convivir con las gentes locales y todos los visitantes que tengan a bien acompañar la celebración. Las calles y plazas serán vestidas como corresponde a la ocasión.
 
Como cada año,  los títeres y romanceros de la villa saldrán a deleitar a los visitantes para disfrute de niños y mayores. Pastrana es historia dentro de su historia,  y se podrá comprobar en las conferencias que se han de impartir durante el Festival. Los espectáculos teatrales ocuparan las plazas,  la dramaturgia de la época se subirá a las tablas de los escenarios pastraneros mostrando las dos caras de la vida. Los conciertos de órgano de la Colegiata y las voces  e instrumentos musicales de sus gentes  dibujarán en el aire que se respirará en esos días en la Villa Ducal un pentagrama de sentimientos.  El ir y venir de los pastraneros vestidos de época harán soñar al visitante, entre aldeanos y cortesanos, moriscos  y judíos, en el mercado del Siglo de Oro. La Orden de Calatrava, soldados y alabarderos, guardaran el orden del festejo. Se podrá ver a la madre Teresa de Jesús, y cardenales, obispos y frailes saldrán de los conventos e iglesias. “En realidad lo que propone el festival es un viaje en el tiempo, y detrás de él, una experiencia turística única”, valora Ignacio Ranera, alcalde de Pastrana.

Como cada año el Festival Ducal de Pastrana  homenajea  a un personaje real, indagando y mostrando las verdades ocultas de una historia unas veces mal contada y otras, desconocida. Este año el evento sorprenderá con nuevas  protagonistas: las hijas de los príncipes, Ana de Silva y Mendoza y Ana de Silva y Mendoza. Si, las dos con el mismo nombre y mismos apellidos. Los príncipes de Eboli eran así.

El Festival celebrará festejos y desfiles, y los visitantes asistirán a la boda de la hija mayor, Ana, con Alonso Pérez de Guzmán el Bueno,  VII Duque de Medina Sidonia, matrimonio que tendrá como insignes invitados a todos aquellos visitantes que tengan a bien asistir.  En realidad, la boda fue celebrada  en el propio Palacio de Pastrana, un hecho que, de acuerdo con el respeto, fidelidad y precisión con el que lo hacen todo los pastraneros, todos los que la presencien podrán revivir, permitiéndoles dar un salto en el tiempo. La boda lo impregnará todo, con su cortejo, al que acudirán casas nobles de todo el reino así como las órdenes militares más destacadas.

Se vivirán momentos de alegría en la villa, pero también de desamparo y tristezas en la casa de Eboli. Así es Pastrana, siempre envuelta  en  contrastes.  Y aunque el visitante será invitado a una boda, el espectáculo central de la XVII edición será el reconocimiento a la vida oculta y desconocida de Ana de Silva y Mendoza, hija pequeña de los señores. El espectáculo repasará sus sueños y decepciones, sus decisiones y sus renuncias,  el sentir tras las rejas de una mujer que fue madre sin ser madre y viuda sin ser casada. La vida siempre oculta y silenciosa de una niña que se convirtió en mujer  renunciando a su propia vida para dedicársela a su madre. Una historia callada con la que el Festival Ducal volverá a sorprender, y que merece ser contada. 'Ana de Silva y Mendoza, una clausura constante', será el título de este próximo Festival Ducal.

En todo caso, la Villa  de Pastrana no solo revive su historia en el Festival Ducal, sino también  todos los primeros fines de semana de cada mes, cuando  el grupo de visitas teatralizadas consigue que el Palacio de Covarrubias recobre vida mostrando la historia en los mismos lugares donde fue escrita, formando así un inmenso cuadro.