Pastrana celebra mañana, y este fin de semana las festividades de San Antón y San Sebastián

Miércoles, 16 de Enero de 2019 21:11 Noticias - Sociedad
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Archivo San Sebastian Pastrana 3WEBPastrana.  16 de enero de 2019.  Pastrana recibe el año nuevo con dos fiestas locales, entrañables ambas, como son las de San Antón, y San Sebastián, este último patrono de la villa ducal. Y es en estos días cuando sale la popular Ronda de los Quintos, declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial. Este año, lo hará el sábado, día 19 de enero, a partir de las 22 horas.

Desde tiempo inmemorial,  los pastraneros, llevan a cabo esta Ronda de los Quintos, en la que se visita, musicalmente, a los chicos y chicas que alcanzan la mayoría de edad en el año entrante. En 2019 van a ser quince, de manera que la Ronda de Pastrana, que integran una docena de músicos aficionados populares de la villa, y que tocan bandurria, laúd, guitarra y percusión tradicional, entre otros sones, a la que acompañan otros muchos pastraneros, cantarán las jotas y seguidillas de La Alcarria, dedicadas a las mozas y mozos.

La primera, la echarán en casa del alcalde.  Después, continuarán, haciendo parada en cada una de las casas donde viven los quintos y quintas del año, por los diferentes barrios de la villa ducal. Primero en la calle Mayor, luego en las vecindades de El Albaicín y El Melgar,  La Castellana, la Plaza de los Cuatro Caños y Plaza del Heruelo. Así,  la Ronda recorrerá el casco histórico de Pastrana saludando musicalmente la mayoría de edad de estos quince pastraneros y pastraneras. Seguro que no faltará esa que dice: “El Palacio de Pastrana, es de piedra y pesa mucho, y el que no quiera creerlo, que venga y lo coja a pulso”.

Esta tradición resulta emocionante para las familias del pueblo cuyos hijos dejan de ser niños. Simboliza el adiós a la infancia, con la carga emotiva que significa que la música de la jota subraye el cambio.  Las coplas se cantan, en plena calle y desafiando el frío, hasta altas horas de la madrugada, y es típico que en cada casa, los padres del homenajeado u homenajeada ofrezcan bollos, chocolate y un buen trago de aguardiente o anís con el que los cantantes afinan las gargantas y los guitarristas entran en calor.

La Ronda de los Quintos se completa con una degustación de migas y gachas. Este año, ante la amenaza de lluvia, frío y en general mal tiempo, se va a trasladar desde su habitual ubicación, en la Plaza del Deán, al interior de la nave de la Iglesia del Convento de San Francisco, que va a ser próximamente restaurada. De hecho, el inicio de las obras está previsto para la semana entrante. Ambos emplazamientos son contiguos, y el espacio de la Iglesia generoso, por lo que la fiesta no va a sufrir ninguna alteración por motivo de las posibles inclemencias meteorológicas.  Perfectamente diáfana antes del inicio de las obras, servirá como comedor popular.

En este caso, la cita también es el sábado, día 19 de enero, a partir de las 14:30 horas. No faltará tampoco a esta cita la música de la dulzaina y del tamboril puesto que, como es costumbre, antes y durante la degustación, actuarán los Dulzaineros de Guadalajara.  Las migas y las gachas las preparan un grupo de pastraneros al estilo tradicional. Las cocinan con el toque especial que gusta en el pueblo. Por fin, el domingo se cerrarán los actos festivos con la misa y procesión de San Sebastián, que es patrono de Pastrana,  y con la degustación de limonada en la puerta del Ayuntamiento.

Y en la tarde del día 17 de enero, San Antón
Antes, mañana por la tarde, por ser 17 de enero, día de San Antón, los pastraneros volverán a encender las hogueras en torno a la Ermita de San Antón, que también lo es de la Virgen del Val, localizada a la entrada del caserío.

A partir de las 16:00 horas, según la costumbre, mientras unos feligreses colocan la imagen del Santo a la puerta de la Ermita, otros acercan hasta el lugar a perros, gatos, pájaros y hasta caballos, para que el cura de Pastrana, Emilio Esteban, los rocíe de agua bendita. Además también es costumbre bendecir las 'caridades', el dulce de esta época. El párroco suele recordar la historia del Santo, que según cuenta la tradición, vivió 105 años, muchos de ellos como eremita en Egipto, entre los siglos III y IV. Se dedicó a la oración, y después vivió en comunidad. Fue protector de los animales, pero también modelo de la vida de recogimiento, ayudando a muchas personas que buscaron sus consejos.

La receta de las caridades de Pastrana es sencilla, pero suculenta. Para hacerlas se necesita un litro de aceite, de oliva o de girasol.  Aparte, se cuece otro litro de agua con cáscara de naranja y de limón y un puñado grande de anisillos, o matalahúva, como se los conoce también en Pastrana. Ese cocimiento se mezcla con el aceite, la harina, el huevo y la levadura de pan, o royal, que también salen bien con ella. Después se amasa y se hornea. Cuando salen, se les añade azúcar, y ya están listas. Los pastraneros aseguran que saben mucho mejor bendecidas.